Terremoto en el Mar (prólogo)

Terminé mi recopilación del anime de Elfen Lied. Así que ya le podéis echar un vistazo (o no). He decidido empezar a colgar la historia que le da nombre al blog, por lo que aquí tenéis el prólogo (habrá que empezar por el principio). Seguramente algunos ya lo habréis leído y otros no tendreis ganas de leer una cacota como esta, pero, de todas formas, aquí os lo dejo:

 

Prólogo________________________________

 

 

 

La plazoleta se iba llenando cada vez más de gente. Un niño soltó la mano de su padre y empezó a esquivar a la multitud. Cuando consiguió escabullirse, corrió todo lo deprisa que pudo hacia el callejón donde habían acordado encontrarse. Entonces se paró y tomó aire, antes de preguntar al vacío:

         ¡Mico! ¡Nadimico! ¿Estás ahí? –después de agotar todas las fuerzas que le quedaban en el grito, necesitó apoyarse en el muro de ladrillo.

         ¡Aquí estoy! –desde las tinieblas surgió un muchacho de ropas rasgadas y faz oscurecida por la mugre- ¿Falta mucho?

         Anunciaron que sería a mediodía. Ni antes ni después- contestó el niño casi sin aliento- No llegaremos a tiempo ¡Vete tú!, yo estoy demasiado cansado.

         ¡Pero puede que no podamos asistir a algo así en años!- exclamó Nadimico mientras agarraba a su amigo por el brazo y empezaba a correr tirando de él- ¡No voy a dejar que te lo pierdas!

Antes de llegar a la plaza, Nadimico se desvió y tomó un atajo. Entraron justo por el lugar donde se encontraba la estatua del rey y se subieron a ella para poder contemplarlo todo mejor.

         ¡Kaesma, te lo dije! ¡Hemos llegado a tiempo! –gritó eufórico Nadimico, a lo que Kaesma respondió con un gemido- Si no comieras tanta comida de ricos no estarías tan fatigado.

La gente que acababa de llegar no encontraba lugar, y tenía que ubicarse, a base de empujones, donde mejor podía. Kaesma, que no lograba reponerse, señaló con el dedo hacia el centro de la plaza. Nadimico miró en la dirección propuesta y vio cómo un guardia subía las escaleras de la tarima, colocada para que todos los individuos presentes pudieran contemplar lo que unos minutos después iba a acontecerse.

El pueblo empezó a alborotarse, y el hombre levantó la mano extendida, esperando a que llegara el silencio. Iba a hablar.

 

 

 

 

 

 

 

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~ por Stradd en abril 12, 2009.

Una respuesta to “Terremoto en el Mar (prólogo)”

  1. No se como puedes llamar ‘cacota’ a esto. ò.ó

    Está muy chulo, ya me gustaría a mi narrar así.

    Espero que pongas el resto de tu novela ^^

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